"Dios me persiguio" Testimonio Noemi Arvelo
- Equipo Más Cerca
- 20 dic 2022
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 7 feb 2023

Dios me estuvo persiguiendo y llamando, mucho antes de que yo percibiera que era Él. Recuerdo en 2do de bachiller como de la nada me empezaron a interesar las clases de historias de biblia, la oración y devocionales.
En el colegio donde hice 1ero y 2do de Bachiller abrieron una célula unos jóvenes que vivián en los apartamentos de alrededor. Recuerdo que llegué a recibir la invitación varias veces y no respondí que si a la primera.
Hasta que un día dije que sí y fui. Recuerdo que el joven que estaba liderando el grupo empezó a cantar la canción que dice “La única razón de mi adoración eres tú mi Jesús…” No sé porque, pero me cautivo ese momento y como la pasión con la que hablaban de Dios y la obra de Dios en sus vidas.
Luego una amiga de Bachiller empieza a invitarme a su iglesia, ahí sí que dure mucho para decirle como que sí. Simplemente, vivía mi vida no haciendo ningún pecado que YO en ese entonces considerara grande y entendía que no había necesidad de acercarme profundamente a Dios.
Hasta que empecé a verme en la condición que realmente estaba.
Obsesionada con complacer a los demás, emocionalmente dependiente de quién en ese entonces era mi novio, una desconexión emocional grandísima con mi familia…solo recuerdo esa sensación de que mi vida no me pertenecía. Era totalmente manejada por TODO a mi alrededor.
Mis padres, profesores, amigos, pareja, todos. Quería ser perfecta…y entendía que eso se lograba complaciendo a los demás. Eso me drenaba muchísimo y emocionalmente y en lo muy dentro de mí siempre me sentía insuficiente y sola.
Tenía muy bajos pensamientos de mí misma a pesar de que siempre era muy alegre y amable con las personas. Un día, si acepto la invitación de mi amiga a ir a la iglesia, recuerdo que fui varias veces y me impacto mucho el amor entre los jóvenes. Era como algo genuino, sin muchas caretas ni pretensiones.
Pero, en un servicio si hubo una diferencia. Un verdadero antes y después para mí. No puedo recordar el mensaje completo del pastor, lo que sí recuerdo es que dijo “Si usted realmente quiero conocer a Dios…hoy cuando termine el servicio. Entre a su habitación, cierre la puerta, arrodíllese y dígale al señor…señor te quiero conocer no puedo más solo”
Literalmente hice esa oración y no puedo describir lo transformadora que fue para mí. Dios ese día me sanó emocionalmente y me liberé de esa fortaleza y careta de falsa felicidad para decirle que SÍ de todo corazón
Hoy, 9 años después, ha sido la mejor decisión de mi vida.




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